Las tibias medidas frente al Covid / ÓSCAR PEDRO REYES CASTELÁN

Desde mañana, en más de doce municipios del estado con elevada incidencia de contagios y muertes por Covid-19, el gobierno instalará cercos sanitarios durante cuatro días para reducir la movilidad de personas en zonas de alta concentración humana, mercados principalmente, para intentar frenar la diseminación del virus.

Esta medida ante el inminente riesgo de que los hospitales agoten su capacidad para atender a los enfermos, como lamentablemente se ve venir. Esos filtros funcionarán de siete de la mañana a seis de la tarde hasta el domingo próximo, con operativos coordinados por tránsito, policía y protección civil, estatal y municipales, apoyados por el Ejército, Marina y Guardia Nacional, conforme al decreto del gobernador Cuitláhuac García Jiménez. Esas demarcaciones con mayor riesgo por el número de casos que registran son Poza Rica, Xalapa, Orizaba y el Puerto de Veracruz, pero también se agregan, debido a esa misma tendencia, los de Actopan, Cazones, Papantla, Tecolutla, Espinal, Gutiérrez Zamorra, Tihuatlán y San Rafael, lo cual es una medida responsable, pero insuficiente.

La realidad es que el gobierno puede hacer más frente a la amenaza epidemeológica que se presenta, como lo han hecho en otros países del mundo donde las personas siguen sin entender que se trata de un riesgo mortal, no solamente para las personas de la tercera edad, como errónaeamente se cree, lo es también para jóvenes y niños, sin que esas muertes necesariamente estén asociadas a otras enfermedades crónico-degenerativas. Sin embargo, en México la autoridad estatal se ha dejado rebasar por los malos ciudadanos debido a un equivocado lineamiento del gobierno de la República para asumir firmes decisiones que eviten más muertes, como el de aplicar multas y hasta arrestos administrativos a quienes hagan caso omiso al uso de cubrebocas en las vías y lugares públicos, bajo el argumento de que es un gobierno que no reprime.

Esa mala decisión ya ha costado la vida a más de 135 mil mexicanos, y la cifra seguirá aumentando mientras siga tolerándose la irresponsabilidad de de las personas, pero también el mal ejemplo del propio presidente de la República, el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, y servidores públicos, incluidos diputados y senadores, que mandan un mal mensaje al negarse a usar mascarillas.

Así las cosas, de poco servirán las medidas anunciadas por el gobierno del estado, que solamente sirven para justificar que sí se atiende el problema, pero no lo resuelve. Ese mismo decreto apela a las autoridades municipales a asumir decisiones para que cerrar de manera escalonada las actividades económicas que no sean esenciales, hasta el cierre total de muchos negocios, como bares, gimnasios y otros, que las autoridades de los municipios los mantienen abiertos al público y son inagitable fuente de contagio.

Ha habido graves errores cometidos por la autoridad federal y estatal, como el último al anunciar que el estado de Veracruz había logrado el semáforo verde de un menor riesgo epidemiológico, con lo cual se privilegió la actividad económica, cuando en realidad el peligro jamás ha disminuido. Sí, los cercos sanitarios pueden servir para concientizar, pero resultan como dar una aspirina para curar un cáncer. Ojalá que se reflexione y se haga lo necesario para salvar vidas humanas.

[email protected]