Indira o Bingen, cartas del PAN para Veracruz

El municipio de Veracruz es donde se observa mayor activismo político, particularmente dentro PAN, con aspirantes que buscan afanosamente la nominación para la alcaldía porteña, algunos con mayor exposición mediática que otros.

Los que no ocultan su interés son la senadora Indira Rosales San Román; el diputado local Bingen Rementería Molina, hijo del senador Julen Rementería del Puerto; la diputada local María Josefina Gamboa Torales y la diputada federal Mariana Dunyaska García Rojas, en ese orden. Hay quienes afirman que, inclusive, una de estas tres mujeres ha sostenido reuniones con quien le ofreció financiar su eventual campaña con una multimillonaria cantidad de nueve cifras, lo cual no es descabellado, eso y más pensarían en recuperar sus promotores ya encumbrada en ese cargo.

Lo que debe analizarse es, en principio, quién tendrá mano en la decisión de nominar esa candidatura, si el CDE del PAN (al que es afín el senador Julen y grupo contrario a los Yunes), o el jefe del clan de los Yunes, Miguel Ángel, cuestión que anticipa una fuerte lucha política interna. Habría que considerar que el exgobernador, cuyo hijo Fernando es el actual presidente municipal, es quien ejerce el verdadero control político de dicha plaza y la de Boca del Río, y difícilmente dejará que se la arrebaten, lo que pondría a la senadora Indira Rosales en la mayor posibilidad de ser la candidata del PAN a la alcaldía del municipio más importante del estado. Al escenario habría que agregar la intensa movilidad política que últimamente muestra el senador panista con el fin de ir construyendo un largo camino hacia palacio de gobierno. Ese movimiento es un aviso del grupo panista antagónico a Yunes Linares de que no van a cederle la oportunidad de una segunda oportunidad a su hijo Miguel Ángel en busca de la gubernatura de Veracruz; sin embargo, el de Soledad de Doblado sabe que el millón 400 mil votos que obtuvo su primogénito en la elección de 2018 pesará en la negociación que en su momento tenga con el CEN panista, y de lograrlo, abre la oportunidad a la negociación para que Julen pueda declinar a cambio de la postulación de su vástago para la alcaldía de Veracruz. Eso reduciría a dos las candidaturas posibles. María Josefina, quien ya no está en el mismo nivel afectivo y de confianza que hace años tuvo con los Yunes, también hace su lucha, apostando a que algo puede obtener.

El caso de Mariana es tema aparte; es una mujer trabajadora, mediáticamente ajonjolí de todos los moles, pero tampoco tiene la cercanía al grupo político que impulsa a Indira ni a la corriente del CDE estatal que ya se decantó por Bingen, lo que parecería descartarla, aunque podría (se dice podría) analizar la opción de ir por una candidatura independiente. Así están las cartas en el puerto de Veracruz, donde Morena no sería un adversario a vencer, ni tampoco el PRI, que tendría a una buena candidata en la persona de Anilú Ingram Vallines. Boca del Río no tiene complicaciones, y ahí será candidato y seguro ganador quien decida el jefe del clan Yunes, que según se observa podría ser el diputado local Juan Manuel de Unanue Abascal, aunque no debe descartarse que pueda surgir una sorpresa, de entre los leales al exmandatario panista.

ABSURDO RECHAZO

Ayer se difundió un manifiesto firmado por infinidad de organizaciones civiles, indígenas y ciudadanos para expresar su rechazo a las obras del Corredor Interocéanico que conectará a Coatzacoalcos con Salina Cruz y creará un desarrollo industrial que pretende generar miles de empleos y actividades económicas para los habitantes de esa zona. Son muchas las demandas de estos grupos y, de no atenderse de inmediato, podrían complicar las obras que inicia este domingo el presidente Andrés Manuel López Obrador en Medias Aguas, municipio de Sayula de Alemán.

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