Nuestra desmemoria / Filiberto Vargas Rodríguez / Punto de Vista

Prefacio.
La Fiscalía General del Estado presentó este miércoles a quien señala como “probable responsable” de asesinar al periodista Ricardo Monlui Cabrera. Se trata de alguien a quien identifican como Ángel “N”, alias “La Paloma”. *** El comunicado emitido por ese organismo “autónomo” destaca que para conocer la identidad del probable homicida, “en los meses subsecuentes se realizó la correspondiente criminalística de campo; así como inspecciones oculares, secuencia fotográfica, colecta y aseguramiento de indicios, dictámenes de balística forense, Rodisonato (sic) de Sodio y Walker, análisis de textos emitidos por el hoy finado y entrevistas a testigos de los hechos, lo cual aportó datos valiosos a la investigación que hoy concluye con éxito”. *** Y explica: “La investigación realizada en su contra arrojó como resultado que la persona detenida podría ser el responsable de múltiples homicidios, cuyas investigaciones registran un gran avance, por lo que se le considera un potencial sicario profesional, que trabajaba al servicio de la delincuencia organizada”. *** No es suficiente, señor gobernador, señor fiscal. Los comunicadores necesitamos saber quién ordenó la ejecución de Ricardo Monluí, las razones de esa decisión. Necesitamos saber si el ataque tuvo que ver con su trabajo periodístico o, como se ha mencionado también, como producto de esa guerra en la que se han visto involucrados dirigentes cañeros y azucareros del centro de la entidad. *** El 30 de octubre del 2012, el entonces procurador de Justicia de Veracruz, Amadeo Flores Espinosa, presentó ante la prensa como probable asesino de la periodista Regina Martínez a Jorge Antonio Hernández, alias “El Silva”, quien “se declaró confeso” del homicidio. Según la versión oficial, “El Silva” señaló a su cuñado, José Adrián Hernández Domínguez, “El Jarocho”, como coparticipe de los hechos, ocurridos el sábado 28 de abril en el domicilio de la periodista, quien murió golpeada y asfixiada. *** Nadie creyó en esa versión y hasta la fecha, los organismos internacionales de defensa de la libertad de expresión consideran el caso de Regina como “inconcluso”. *** No permitiremos que suceda lo mismo con el homicidio de Ricardo Monluí.
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A raíz del terremoto ocurrido el pasado martes 19 de septiembre, justo 32 años después de aquel otro, aún más devastador, ocurrido en 1985, el reclamo general a los mexicanos es que no tenemos memoria, que no aprendemos de nuestro pasado, que no aprendemos a escuchar y creemos que si alguna desgracia nos ha golpeado, ya no nos volverá a suceder.
Memoria.
Eso es lo le falta a muchos veracruzanos.
Primero de diciembre de 2016. Sede: Palacio Legislativo, Xalapa.
Miguel Ángel Yunes Linares asumía el cargo para el que fue electo por un período especial de dos años.
Luego de rendir protesta, al hacer uso de la palabra, sentenció:
“La Constitución condensa aspiraciones populares, derechos individuales y sociales, modelo de gobierno y límites al ejercicio del poder”.
Memoria.
El gobernador de Veracruz ya olvidó que la Constitución que se comprometió a “cumplir y hacer cumplir”, pone límites al ejercicio del poder.
Memoria.
En aquel histórico discurso (“el de la alternancia”, diría él mismo), señaló especialmente a los legisladores de formar parte de la red de corrupción de su antecesor:
“Durante años se dejó de acatar la ley. El mal ejemplo lo dieron los gobernantes desde los más altos niveles y cundió, se expandió como humedad. Violar las normas dejó de ser excepción para, paradójicamente, convertirse en norma.
Violaba la ley no sólo el titular del Poder Ejecutivo, también sucedía en los demás poderes y en otros órganos de gobierno o ¿alguien ignora que aquí, en este mismo Congreso, se negociaban los votos como en un mercado para aprobar cualquier iniciativa que presentaba el Ejecutivo? Sí, aquí, donde nacen las leyes, corría el dinero de la corrupción que llenó las bolsas de quienes vendieron su conciencia y se hicieron cómplices del prófugo”.
Memoria
Hoy, en ese mismo recinto, se compran lealtades, se inflan bancadas, se construyen mayorías artificiales, para mantener el control, para conservar el poder, para manejar los recursos del Poder Legislativo.
Memoria.
No sólo se refirió a los legisladores:
“¿Alguien ignora que en el Poder Judicial sucedía lo mismo? ¿Alguien ignora que la autonomía de los poderes fue destruida a cañonazos de corrupción?”.
Juicios “a modo”, cese de jueces y magistrados que no comulgan con el actual gobernador. La lealtad se consigue con “cañonazos”, pero también con amenazas.
Memoria.
En aquella ocasión les habló de frente a los empresarios y les prometió las mejores condiciones para que invirtieran en la entidad:
“Veo y reconozco en los empresarios un gran ánimo por invertir en Veracruz y el mismo ánimo positivo encuentro en los trabajadores. Les daremos todas las facilidades, eliminaremos obstáculos y, lo más importante, reitero, lo más importante: habrá certeza, seguridad jurídica y seguridad pública en Veracruz”.
Hoy las certezas que han conseguido los empresarios son que no habrán de pagarles lo que les adeudan y que si se atreven a demandar, podrían ser metidos a la cárcel, pues el gobernador no tiene límites en el ejercicio del poder y cuenta para sus fines con la Fiscalía y el Poder Judicial.
Hoy lo que saben los empresarios es que deben contratar seguridad privada para proteger sus bienes, porque la policía sólo trabaja de día y “no hay suficientes patrullas para cuidar cada negocio que abra de noche”.
Memoria.
Esa que no debemos perder, para exigir que cumpla a ese que llegó prometiendo y que se olvidó de todo una vez que ocupó la misma silla que Fidel Herrera y Javier Duarte.
¿O acaso es válido callar ante los abusos de poder del actual gobierno, con el pueril argumento de que “más abusaron” los anteriores gobernantes?
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Epílogo.
Está vivo. A José Oscar Sánchez Tirado lo conocí cuando trabajaba en la ayudantía del entonces gobernador de Veracruz Patricio Chirinos Calero. Durante años le perdí la pista, hasta que lo encontré trabajando al lado de Arturo Bermúdez Zurita. Alguna vez lo visité en las oficinas de Prevención y Reinserción Social. De pronto, un día dejó de contestar mensajes y llamadas. Desde las oficinas de gobierno lo único que se supo fue que había presentado su renuncia. Hoy se informa que fue capturado por agentes de la Policía Ministerial en Mazatlán, Sinaloa, y que es acusado del delito de desaparición forzada. Habrá de enfrentar un ambiente hostil, pero ese, el de las leyes, es el único camino viable. Para mí, lo importante es saber que está vivo. *** ¿Hasta cuándo verán la calma prometida los habitantes del sur de la entidad? ¿Cuántos “operativos especiales” habrán de anunciar antes de que llegue la paz a Coatzacoalcos? Este miércoles cuatro personas fueron asesinadas, tres de ellas (dos hombres y una mujer) en el interior del bar “Coyote Girls” ubicado en Quevedo entre Francisco J. Mújica y Platón Sánchez, además del vigilante de la farmacia Unión, quien aún con vida fue auxiliado por personal de la Cruz Roja, pero perdió la vida cuando recibía atención médica en una clínica. El ataque se registró minutos después de las 5 de la tarde. Un comando armado irrumpió en el bar y disparó contra todos los presentes. Cuando huían se toparon con el vigilante, quien recibió al menos 7 disparos. *** ¿Hasta cuándo?
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