INFONAVIT: NO ES UN CUENTO!
Salvador Muñoz
Los Políticos
Su esposa tenía días chingue y chingue y chingue que checara si se reflejaba el pago mensual que desde hace más de 20 años hacen al Infonavit…
El pasado fin de semana lo intentó pero por alguna razón, se rechazó la clave que tenía en el portal del Infonavit así que tuvo que cambiarla. Luego, supo el porqué no podía accesar… estaba bajo servicio la página, o algo parecido le anunció… así que el lunes intentaría de nuevo…
Eran más de las 10 de la noche cuando la señora le preguntó si había checado si se reflejaba la mensualidad… ya empijamado, todo modorro… con más ganas de cama (pero con otra variedad, parafraseando a Mecano), le dijo que lo haría al día siguiente.
Y así fue. Este martes, antes de iniciar sus actividades, prendió la computadora, ingresó a la página oficial del Infonavit y directo a su estado de cuenta… pero se encontró con algo distinto a números y cantidades: una felicitación que anunciaba la liquidación total de su deuda.
No respiraba, había un nudo en su garganta y un dejo de incredulidad. Descargó con desconfianza el documento que indicaba el portal y lo leyó:
“¡Felicidades! Tu compromiso tiene recompensa:
“¡Tu crédito Infonavit ha sido liquidado!
“Por instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, decidimos resolver una deuda histórica con nuestros acreditados. Por ello, el Infonavit reconoce el esfuerzo y puntualidad en el pago de tu crédito, y te informamos que ha sido liquidado gracias al programa Solución Integral. Como reconocimiento, tu deuda se ha cancelado, ¡Muchas felicidades!”
Y abajo de ese mensaje, una línea que resaltaba en negritas una cantidad:
“Nuevo saldo en tu deuda total: $0.00 (cero pesos m.n.)”
¿Parece un cuento de hadas, verdad?
Igual pareciera que hay dos mundos entre el Infonavit y el acreditado que ve cómo su pago por esa casa parece eterno… aunque hoy se podría decir que las cosas son distintas en la delegación del Infonavit en Veracruz. Uno conoce a la delegada del Infonavit, Anilú Ingram Vallines, quien anda —como siempre— en el cargo que le encomienden, de la Ceca a la Meca, o como dicen los morenos, en el territorio. Y vaya que Veracruz es mucho y vasto territorio.
Es la ventaja de tener una delegada que no sólo sabe de administración y de fletarse recorriendo el estado, sino que además conoce Veracruz a detalle y entiende al acreditado. Ingram Vallines ha asumido su papel con una mezcla poco común de disciplina técnica y sensibilidad social, atendiendo directamente dudas, gestionando casos complicados y dando la cara a quienes, durante años, sólo encontraron ventanillas frías. Todo ello siguiendo las instrucciones del director Octavio Romero Oropeza y en sintonía con la política de sensibilidad que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum, cuyo objetivo ha sido resolver de una vez por todas los problemas históricos que habían sido ignorados por décadas.
Esa combinación de constancia y cercanía con la gente ha colocado a Veracruz en el Primer Lugar Nacional en Vivienda del Bienestar. Quien la conoce –y aun quien no– ha encontrado en sus oficinas una respuesta. Eso sí: si va, ármese de paciencia… todos los días hay filas de acreditados para ser atendidos.
Hoy puedo decir que en el Infonavit se hace un trabajo sensible, que toca fibras, que es humano, que busca comprender al derechohabiente, cara a cara, de manera personal, con soluciones reales, yendo y viniendo…
Por eso, si usted que viene pagando puntualmente esa mensualidad al Infonavit, un día abre su sesión en la página oficial y se encuentra con una felicitación, déjeme decirle que no es un cuento de hadas… es una realidad y me consta: esta mañana no pude darle mejor noticia a la mujer que ésta: “Mi crédito Infonavit ha sido liquidado”.






























