La falta de congruencia / Zaira Rosas

La falta de congruencia

Por: Zaira Rosas

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Una de las cualidades que todo buen periodista debería tener es la integridad, esa que evita que alguien se venda al mejor postor, que calle juicios por simpatías o que ataque a otros de manera hostil esperando alguien le ofrezca una rebanada del pastel para ser parte de la fiesta. El buen periodista señala hechos, construye una opinión con base en argumentos de cada parte y sobre todo tiene memoria de antecedentes históricos que siempre son útiles cuando el rumbo de algunos cambia.

Actualmente el buen periodismo enfrenta una crisis, pocos medios pueden considerarse independientes de afiliaciones políticas, aún menos son los que dan libertad a cada una de sus plumas y todavía más escasos son los que no necesitan de golpeteos sin sentido para sobrevivir. Una de las personas que siempre he considerado como buena periodista aunque su profesión no sea esta, pero sí lo sea el análisis político y social es Denise Dresser, quien el fin de semana publicó un test que todo mexicano debería responder.

El test lleva por nombre: “Prueba de congruencia para demócratas remisos”, donde un listado de preguntas guía al lector sobre eventos que han ocurrido alrededor del partido del momento y el Presidente Electo, solo que estos eventos están disfrazados bajo personajes que han sido repudiados por la sociedad y medios de comunicación, al final Dresser hace una reflexión respecto a las respuestas, señalando que si el lector hubiese criticado a mandatarios anteriores por ciertas acciones, ¿por qué no hacemos lo mismo ahora?, ¿por qué tratamos de justificar todo tipo de decisiones? Si al final se trata de ser críticos e imparciales con quien sea.

Las preguntas abarcan desde las relaciones con figuras del poder empresarial, hasta la exhibición de la boda más lujosa del nuevo equipo presidencial y para cualquiera que haya seguido alguno de los eventos con un mínimo de criticidad, los cuestionamientos con sus respectivas respuestas son para reír. Desgraciadamente la risa dura poco cuando nos damos cuenta de la realidad de la nación, muchos son demócratas remisos, no participan en un análisis real del entorno y siguen sin mayor análisis a la multitud.

A los demócratas remisos les falta congruencia si hacen partícipe de su entorno a todos aquellos que antaño señalaron como bola de corruptos, si disfrazan la democracia bajo consultas sin planeación o lógica y por encima las normas de protección de datos son ignoradas cuando el que busca obtener la información nos conviene o agrada.

Nuestra obligación ciudadana es ser partícipes de todo cambio, escuchar propuestas y juzgarlas sin favoritismos o distinción de partidos, al igual que en una institución educativa deberíamos juzgar a nuestros gobernantes bajo ciertos estándares unificados, dando el beneficio de que las habilidades de cada uno, sus tipos de inteligencia e intereses son distintos. Debemos aprender a reconocer aciertos e iniciativas justas como la erradicación de privilegios a Expresidentes, pero también hemos de ser congruentes con nuestros juicios.

Dejemos de creer que todo lo que sale mal para algunos es un complot y seamos congruentes con nuestras opiniones, mantengamos esa crítica que habíamos hecho al PRI, al PAN y otros partidos por falta de acciones fundamentadas o perseguir intereses personales por encima de los sociales, que un discurso de austeridad no sea lo único que nos convenza y sobre todo aprendamos a ser críticos, no criticones. La diferencia gráfica de los términos es pequeña pero en las acciones es abismal. La persona crítica construye y nos ayuda a mejorar, los criticones no tienen argumentos y gritan o aplauden según el mejor postor.

México necesita reconstruirse, aprender a crecer, prepararse para un mejor futuro, enfrentar retos con creatividad e inteligencia y recuperar la integridad perdida en distintos puntos, apostarle de forma real a sus programas educativos, invertir en ciencia, crear convenios institucionales que busquen una verdadera transformación social. Seamos ese aporte que el país necesita, actuemos de acuerdo a lo que añoramos tener.