MURIÓ EL PERRO, LA RABIA SIGUE

MURIÓ EL PERRO, LA RABIA SIGUE | Pepe Grillo

Preocupantes secuelas en Tláhuac. Muerto el perro no se acabó la rabia.

La rabia sigue. Adquirió forma de cadeneros armados que se reservaron el derecho de admisión al funeral de El Ojos y amedrentaron a la prensa.
La rabia continúa y ya se menciona incluso el nombre del sucesor de El Ojos, se trata de un rufián apodado El Cholo, tan cruel uno como el otro.
Para que las cosas comiencen a cambiar se requiere desmontar la red de complicidades al interior del gobierno delegacional, que hasta el momento no se ha tocado; desaparecer la red de halconeo a bordo de mototaxis; y cerrar las rutas de abastecimiento de droga proveniente de Guerrero.
Mientras el mercado de la droga continúe al alza, aguardan su turno otros Ojos, Cholos o como se apoden los nuevos perros rabiosos.
Todos en bola
Alejandra Barrales empezó la semana con la pila hasta arriba.
La dirigente nacional del PRD no se arredra por el resultado de las encuestas y, al contrario, dice que muestran que el Frente Amplio le puede ganar a López Obrador.
Es cosa de echarle montón. Esto es, juntar al sol azteca, con el PAN, con Nueva Alianza, con Movimiento Ciudadano y hasta el Verde Ecologista y ya estuvo.
Más fácil, imposible. Lo curioso es que siempre se dijo que el Frente era para vencer al PRI, pero al parecer ya cambiaron de blanco.
Adamas de derrotar a Morena, el Frente cuidaría las manos al INE para impedir una elección de Estado, de lo que se infiere que Barrales acusa al Instituto de planearla. En fin.
Para el Frente Amplio muchos son los invitados, pero hasta el momento pocos son los comprometidos.
Se desinfla
El fenómeno que encarnó la maestra Delfina Gómez en el Edomex se desinfla.
La candidata de Morena perdió gas y, según se ve, también poder de convocatoria.
A sus más recientes acciones de protesta la acompañan apenas un puñado de seguidores.
El jefe de ese partido, López Obrador, ya está en lo suyo y no le echa ni un lazo.
Delfina quiere hacer ruido para mantenerse vigente y colarse al Congreso, de preferencia al Senado, pero si no se puede, San Lázaro no estaría mal.
La idea es no salir con las manos vacías de su aventura mexiquense.
Pésima idea
No es buena idea tratar de dinamitar al Instituto Nacional Electoral a menos de un año de los comicios más grandes de la historia política del país.
Quienes lo intentan actúan de manera irresponsable con peticiones absurdas, lo dijo Pablo Escudero, presidente del Senado de la Republica.
Y es que han salido grupos que quieren, a estas alturas, que los consejeros renuncien y se nombre un nuevo Consejo General.
Es una presión inadmisible que busca crear un ambiente de sospecha para deslegitimar el resultado.
No sólo es una mala idea dinamitar al INE, es una acción desestabilizadora.
[email protected]