¿Dante disputa espacios a Yunes?

Ningún gobierno municipal de Veracruz se había atrevido al cierre vehicular de la avenida Independencia para convertirla en zona peatonal, como ahora podría materializarse…

Una petición que hace muchos años han hecho los comerciantes, hoteleros y restauranteros, ante la agonía del centro histórico del puerto jarocho. Hubo evidente temor de las autoridades a las críticas, a pesar de voces cada vez más intensas de la necesidad de esa reactivación económica. A simple vista es notable cómo muere el centro de la ciudad: edificios desocupados, construcciones coloniales que caen a pedazos debido a su abandono, negocios cerrados por falta de rentabilidad, lo que se agudiza en la actual pandemia; clientes que prefieren las grandes plazas comerciales en vez de comprar en los negocios de la zona de Independencia y 5 de Mayo, la ocupación hotelera en esa zona y el Malecón gradualmente han ido a la baja y los restauranteros apenas se sostienen con el poco turismo que llega al bello puerto. Esa es la realidad de una ciudad de enorme peso en la historia de México, desde su fundación como primer municipio de América en tierra firme hace más de 500 años, desde la colonia principal puerto y puerta del país con el mundo, sus vestigios de Ciudad de Tablas en el Barrio de La huaca y de Ciudad Amurallada con el Baluarte de Santiago, las instalaciones de la primera Escuela Naval Militar convertida ahora en Museo Naval, el inmueble del que es el primer Registro Civil del país, el edificio donde se firmaron las Leyes de Reforma, el Castillo de San Juan de Ulúa, sede del gobierno de la República, cárcel y último reducto de la dominación española, sus cuatro títulos como Ciudad Heroica, su bello Palacio Municipal y sus noches de danzón en la Plaza de Armas, sus Portales y los tradicionales y emblemáticas cafeterías. ¿Qué lo ha hecho agonizar? Gran parte de esa situación ha sido provocada por el propio gobierno, no solamente municipal, también estatal y federal. Ha faltado liderazgo, un programa sólido de rescate e inversión en lo que queda de los edificios históricos, artísticos y culturales, y aplicación de la ley para poner fin a la pérdida de ese valioso patrimonio de México. De ahí que sea alentador ese primer paso del gobierno municipal para que, a manera de prueba piloto durante los próximos dos o tres meses, se cierre a la circulación vial la avenida Independencia, de Lerdo a Mario Molina, para que los viernes, sábado y domingo las personas puedan caminar con libertad en dicho tramo de la principal avenida, con la colocación de tarimas para la presentación de espectáculos artísticos y culturales, como una forma de atraer a la gente a la zona centro. Desde luego que esta decisión debe ir acompañada de medidas de seguridad y un plan de mayor calado, que incluya la participación de los distintos niveles de gobierno y de los propios comerciales y prestadores de servicios.