Todos somos susceptibles

Por: Zaira Rosas

[email protected]

Twitter, criminales, políticos, sociedad y medios de comunicación, tienen más en común de lo que podemos imaginar. Todos los anteriores son emisores de información constante. ¿Por qué menciono a Twitter y no al resto de plataformas digitales? Porque esta tiene una particularidad: inmediatez. Además de los supuestos filtros de seguridad que la hacían una de las redes predilectas de grandes figuras de poder.

Dicha seguridad fue vulnerada el pasado 15 de julio, donde diversas cuentas verificadas de personajes como Bill Gates, Elon Musk, Barack Obama, Jeff Bezos, entre otros, fueron hackeadas para realizar una estafa virtual. Dicha estafa consistía en mensajes supuestamente publicados por los propietarios de las cuentas donde invitaban a sus seguidores a hacer transferencias en bitcoins que se les duplicarían. Lo anterior se convirtió en una estafa millonaria pues varias personas sí realizaron los depósitos.

Hablar del número de víctimas de este tipo de fraudes es complicado, debido a que son pocos los casos que llegan a presentar quejas o denuncias. En México la CONDUSEF es una de las instituciones de dar seguimiento a dichos procesos. Tan solo en 2019 se presentaron más de 5 millones de quejas por estafas cibernéticas, pero también otro de los métodos predilectos para el engaño es vía telefónica.

¿Cómo podemos evitar ser víctimas de fraudes y engaños? La mayoría de criminales aprovecha el factor sorpresa y hacen parecer información como algo válido, por ello cuando las cuentas verificadas de figuras de poder twittearon solicitando dinero, los usuarios no dudaron de la autenticidad de la información. Lo mismo ocurre con llamadas telefónicas que aparentan ser de los bancos o extorsiones.

El evento suscitado el 15 de julio es alarmante por la estafa millonaria, pero también demuestra cuán susceptibles somos a la desinformación. Basta que figuras consideradas como líderes emitan información específica para moldear opiniones o incitar a sus seguidores a la acción. Esto último es un arma de doble filo pues hay acciones que benefician a la comunidad y que buscan el bien común pero también hay otras que llegan a polarizar.

Otro ejemplo del impacto que tiene la emisión de datos son los recientes videos publicados supuestamente por el CJNG, donde hacen una muestra de su poderío a través de vehículos blindados, armamento especial y personas que declaran ser gente de “El Mencho”. Dicho video de extendió de inmediato generando en algunos usuarios miedo, en otros: asombro y en los principales dirigentes políticos escepticismo. Hubo algunos usuarios que intentaron verificar la autenticidad del video e incluso se lo atribuyen a un montaje del mismo gobierno. Ante la publicación del material, Alfonso Durazo, Secretario de Seguridad declaró que se analizaba la autenticidad del video pero que ningún grupo criminal tenía capacidad para desafiar a las fuerzas federales. Ante las especulaciones surgió un segundo video en donde el supuesto CJNG declara que no está amenazando al gobierno, que van a luchar contra “Marro”.

De momento no se ha corroborado la autenticidad del video, pero se trate de un montaje o no, sí se trata de una estrategia de comunicación, de emitir mensajes que demuestren el poder de un grupo criminal en México, mismo grupo que logró realizar un atentado contra el secretario de la Ciudad de México. El mensaje que los criminales buscan emitir es claro. Demostrar su alcance, no sólo con el equipo mostrado, sino por el despliegue de elementos o creación de tal video sin que se les localice. Esta estrategia también genera caos, hay ciudadanos con miedo, que de inmediato señalan incapacidad en el gobierno, otros se sienten más protegidos por criminales y están los defensores de la estrategia pública. Cada uno tomará postura según sus propias vivencias y opiniones.

Mientras la información se esclarece y nuevos datos aparecen, es necesario permanecer alertas, evitar caer en falsas noticias y aún más importante no compartir nada sin antes hacer lo siguiente: revisa el origen de la información, lee más datos al respecto, corrobora las citas o datos que aparezcan, cuestiona si la información tiene impacto sobre alguna ideología en particular. En más de una ocasión las noticias falsas además de crear estafas buscan desestabilizar. Por eso más vale estar alertas, ser más críticos y compartir únicamente lo que nos ayude a un bienestar colectivo. Evitemos ser partícipes del Caos.