APUNTES | Violencia y más violencia

“¡Faltan estudiantes, sobran delincuentes!”. Universitarios

A lo mejor algún día nos cansaremos de repetir lo mismo y dejaremos de hacerlo, no porque el problema haya encontrado solución, sino porque hemos comprobado que no la tiene: mientras la percepción ciudadana que es la que recibe directamente las consecuencias de la terrible violencia en la que estamos viviendo, no cambie, las promesas de las autoridades seguirán cayendo en el descrédito, la falsedad, y tomando como gastados recursos retóricos de gobiernos populacheros a los que lo único que les interesa es el bienestar de ellos y sus familias.

A poco no da coraje escuchar en voz de una autoridad la promesa de: se acabó la impunidad, este gobierno no tolerará más delincuencia.

Al mismo tiempo se localizan dos o tres cuerpos de personas asesinadas previa tortura, por otro el de una mujer apuñalada, por otro un par de motociclistas pistola en mano asaltan a conductores a los que aparte de robarles lo dejan malheridos, y una sucursal bancaria es robada por un comando de delincuentes fuertemente armados.

Tenemos que recuperar el valor de la palabra, nos decía hace unos días la paisana Cinthya Lobato Calderón, quien está a punto de que los esfuerzos que hizo de unos meses para acá se vean coronados con el reconocimiento de un nuevo partido político, a propósito del poco valor que hoy tiene frente a la sociedad mexicana lo que un político dice o lo que una autoridad promete.

La demagogia nos invadió y se quedó entre nosotros junto con la impunidad y la delincuencia.

Si salen miles de estudiantes universitarios a exigir ¡justicia! para tres de sus compañeros asesinados en el vecino estado de Puebla, junto con un joven conductor de Uber; si este domingo las mujeres mexicanas se organizan para tomar las calles y exigir a la autoridad que ya ponga un alto a tanto feminicidio, es porque ha llegado la hora de unirnos para enfrentar a una autoridad que se muestra pasmada, como resentida social con deseos de tomar venganza de lo que pasó mal con gobiernos anteriores, dejando en manos de los asesinos a quienes considera enemigos para que los aniquilen porque eso merecen por haber convivido con gobiernos conservadores “fifis” o neoliberales, como los califica en plan sarcástico el presidente de la 4T, Andrés Manuel López Obrador, su guía moral y espiritual.

Pero el problema no es solo de los que no simpatizan con los gobiernos de Morena, muchos de los que votaron por ellos, de los que festejaron el triunfo de su nuevo partido y la salida de los priistas y panistas del poder, hoy se arrepienten porque siguen siendo víctimas, hoy más, de la delincuencia organizada que si antes le cobraba determinada cantidad de dinero como “derecho de piso” por el comercio que tienen para sobrevivir, hoy les han hecho saber que la cuota se ha duplicado y que pagan o les cobrarán como saben hacerlo, asesinando a sus familiares cercanos.

Otros han sido víctimas de asaltos, sus familiares de secuestros, robos y un sinfín de delitos que la delincuencia comete con toda impunidad porque las autoridades que según ellos pusieron o eligieron no sirven para nada.

Las balandronadas del señor Eric Patrocinio Cisneros, quien a cado rato amenaza con detener a los delincuentes para que se acabe la violencia y fulminar por decreto la impunidad, ya son motivo de risas y chistes. Lo cierto es que la violencia en Veracruz sigue a la alza, y aunque sea cierto (lo creemos) que este gobierno no ha pactado con los narcos como lo hicieron desde Miguel Alemán hasta Miguel Ángel Yunes Linares, lo cierto es que tampoco los han combatido como debe ser, con toda la fuerza del estado, usando los miles de elementos de las corporaciones policíacas a su disposición. Y por otra parte, la Fiscalía investigando los casos de corrupción o abuso de poder que se han presentado, y los miles que tienen pendientes, para comenzar a ver que en verdad tienen voluntad de bajar los índices delictivos y reducir los alarmantes niveles de impunidad que tanto inspiran a la delincuencia.

Asesinan a joven empresario

La mañana de ayer, a muy temprana hora, nos enteramos que en Gutiérrez Zamora habían asesinado al joven empresario José Ramón Pérez Cano, quién también era dirigente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y seguro candidato de ese partido, en alianza con el PAN, a la presidencia municipal. A Ramón lo asesinaron a balazos en el interior de un taller mecánico a la entrada de la ciudad, donde había detenido su camioneta para que le hicieran revisión.

Fue en el momento en que los mecánicos revisaban la unidad, cuando sujetos armados a bordo de una motocicleta, llegaron y arremetieron contra quien fuera aspirante a la candidatura de su partido a la presidencia municipal. Luego de propinarle varios impactos de arma de fuego, los responsables se dieron a la fuga a toda prisa, mientras quienes presenciaron el atentado solicitaron el apoyo mediante una llamada al 911. Técnicos en Urgencias Médicas de la Cruz Roja fueron quienes intentaron brindarle los primeros auxilios al dirigente, pero desafortunadamente solo llegaron para confirmar su deceso.

Elementos de la Fuerza Civil llegaron al taller ubicado frente al parque Pinocho, donde acordonaron la fachada con el apoyo de personal del Ejercito Mexicano para su preservación. Agentes de la Fiscalía Regional acudieron momentos más tarde para tomar conocimiento de lo sucedido y ordenaron el retiro del cadáver al anfiteatro del Servicio Médico Forense.

Por el cariño y la simpatía de que gozaba entre sus paisanos, José Ramón era considerado virtual candidato a la presidencia municipal de Gutiérrez Zamora para el 2021, además que su esposa actualmente se desempeña como regidora del ayuntamiento. Cabe señalar que el pasado 20 de febrero, fue asesinado Alberto Cancino Álvarez, secretario particular del alcalde Wilman Monge Morales cuando llegaba a su domicilio particular… ¡No más impunidad!, diría Bola Ocho.

Un abrazo a Arturo Reyes

Descanse en santa paz la señora Margarita Isidoro Martínez, madre de nuestro amigo Arturo, a quien mandamos un abrazo solidario y cariñoso. Dios bendiga a todos tus familiares.

Escribanos a [email protected] | [email protected]