En 2020, corregir el rumbo o decir adiós / Óscar Pedro Reyes Castelán

Quién sabe qué opine la mayoría los veracruzanos sobre Cuitláhuac García Jiménez, quienes lo eligieron y los que votaron por algún otro candidato, pero un gran sector de la población habla de un mal desempeño de su trabajo de gobierno; y no se trata de filias o fobias, sino de resultados, que no los hay, en el quehacer público.

Los mayores cuestionamientos son por el subejercicio presupuestal en la mayoría de las áreas de su administración, recursos que era necesario ocupar para atender necesidades y resolver problemas, y al no utilizarse deberá regresarse a la Tesorería de la Federación; y paradójicamente, solicitar otro préstamo al no alcanzar el dinero para el pago de aguinaldos.

En materia de seguridad pública por la escalada de violencia, femenicidios, secuestros, extorsiones, robos y asaltos en todas las localidades de la entidad; en salud, con un exponencial incremento en casos de dengue, VIH y diabetes, principalmente, aún faltando por contabilizar los casos de influenza que se presenten en la actual época invernal; en Turismo, con la caída en la afluencia de visitantes debido a la escasa e inefectiva promoción de los atractivos veracruzanos y, también, como daño colateral de la violencia e inseguridad; la escasa inversión pública que siempre ha servido para reactivar la economía estatal, y en muchas otros rubros.

Hay pocos aspectos positivos, aún con claroscuros, como en la Secretaría de Finanzas, que ha logrado contener conflictos que pusieron en serios aprietos a las dos anteriores administraciones, al final con Javier Duarte y al principio con Miguel Ángel Yunes, por falta de pago oportuno a los burócratas del estado y pensionados, y hasta a los proveedores, cosa que hasta ahora no ha puesto contra la pared a la administración morenista, y la labor que desempeña la Secretaría de Desarrollo Económico, de cuya labor opinan bien las cámaras empresariales.

Fuera de esto, la calificación para García es mala, y algo deberá hacer el Ejecutivo del estado para recomponer ese desempeño, y lograr convencer a los ciudadanos de que no se equivocaron al elegirlo.

Podrá lograrlo si evalúa con honestidad a cada área y determina estrictas medidas de seguimiento a metas establecidas; en algunos casos, lo mejor será hacer ajustes en su equipo de trabajo, incluso de secretarios, subsecretarios y directores generales, de quienes dependen las directrices y resultados. No tomar el timón podría costarle caro al proyecto político de Morena en el estado, con una sociedad desencantada con su gobierno estatal, aunque a nivel nacional mantenga su nivel de alta aceptación el presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre todo por los exitosos programas sociales que aplica en beneficio del sector mayoritario de la población, los más vulnerables en zonas rurales y urbanas, incluyendo a discapacitados, y el plus de otorgar becas a todos los estudiantes de escuelas públicas.

¿Enderezará el rumbo del estado el mandatario veracruzano? Quien sabe. Hacerlo o no, influirá en el resultado electoral del 2021, y sus adversarios del PAN, PRI y otros partidos que ahora son minoría en la entidad, se frotan las manos para constituirse en una gran coalición para enfrentar a los nuevos inquilinos de Palacio de Gobierno. Esperemos.

EL PRIMER SOL DEL AÑO

En Veracruz, como se ha hecho una tradición, después de la cena y reunión familiar de fin de año, jóvenes y adultos se van a bulevar del puerto de Veracruz a esperar la salida del primer sol del año. El mal tiempo, últimamente, lo ha impedido, y este año probablemente vuelva a ocurrir lo mismo por el anuncio de “norte” ese día. Es una celebración única en el mundo y debe mantenerse, tanto como la seguridad, para garantizar que todo se desarrolle en paz y tranquilidad. Un mejor año, es nuestro deseo para todos los lectores.

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