¿Estuche o al horno?

Al estilo Mathey

  • ¿Estuche o al horno?

 Gustavo Cadena Mathey

Buen día apreciado lector:

A propósito de las tradiciones del entrante mes de noviembre, con la terrible situación que vive todo el país, increíblemente el tema de la muerte no solo se ha vuelto cosa de todos los días y de todas partes, llenando de indignación y coraje a la población en general.

Gobiernos van y gobiernos vienen y a estas alturas, después de tantos años de inseguridad, es raro no enterarse de alguna familia que no haya experimentado un triste caso relacionado con esta inconcebible realidad.

Y ante tan trágicos asuntos no faltan las voces que se alzan no solo para condenar, también para proponer posibles soluciones como en la que insistió el lunes en esta capital, el líder de los diputados federales de la nación Mario Delgado, quien promueve en que similar a los casos del alcohol y el cigarro, México debe legalizar el consumo de la mariguana.

Consecuencia de lo mismo y acaso porque en cada población se han ido llenando los panteones, ahora la sociedad debe optar por la llamada cremación de cadáveres.

Siendo México en su mayoría tierra de católicos y porque fue aprobada por “El Papa Montini” Pablo VI en 1963, el uso de la cremación se ha ido multiplicando en nuestros días, porque la Iglesia señala que “no atenta contra la doctrina de la resurrección de los cuerpos, ya que no toca el alma ni impide a la omnipotencia de Dios reconstruir el cuerpo”.

Lo que a la Iglesia católica no le gusta, es la costumbre, cada vez más extendidas, de esparcir las cenizas de los difuntos o conservarlas en urnas en casa.

Para la jerarquía católica, aventar las cenizas es un rito pagano, mientras tilda de “fetichismo” y “banalización de la muerte” el conservarlas en casa. Con cierto humor negro no faltan los que como decía mi padre, usted qué prefiere: “¿En estuche, o al horno?”. En fin, es un tema complicado.

Tenga el lector paz y armonía y que todos los difuntos alcancen la bendición y la resurrección prometida. Cuide el agua y las plantas.

[email protected]