Morena no sólo no pudo quitar al fiscal, también perdió mayoría en el Congreso

El grupo que gobierna Veracruz gracias al arrastre de su líder el presidente Andrés Manuel López Obrador, no ha podido tomar el control político del estado.

Los primeros en empezar a ejercer su cargo fueron los diputados locales, quienes arribaron al Congreso el 5 de noviembre el año pasado.

Un mes después hizo lo propio el gobernador Cuitláhuac García, quien llegó al palacio de gobierno junto con su equipo el primero de diciembre del mismo 2018.

Desde su llegada en noviembre quedó evidenciada la división de la bancada de Morena en el Congreso local, donde tardaron en ponerse de acuerdo para elegir a su coordinador.

La pelea la dio Amado Cruz Malpica, quien finalmente dobló las manos para cederle el paso a Juan Javier Gómez Cazarín. Cada uno responde a grupos distintos y encontrados dentro del grupo de Morena en el estado, que por cierto ya iniciaron la carrera por la gubernatura.

(En ese contexto ya se inscriben Rocío Nahle, Manuel Huerta, Ricardo Ahued, Éric Patrocinio Cisneros y Zenyazen Escobar…)

De hecho entonces, Morena está en el gobierno hace más de dos meses y medio, porque empezó a ejercer el control político desde su llegada al Congreso local, o al menos se supone que así debió haber ocurrido.

Dicho control político se reforzó con la llegada de Cuitláhuac al Palacio de Gobierno (o también se supone que así debió haber ocurrido).

En teoría tendríamos que estar viendo un partido Morena fortalecido con los anuncios y las acciones de gobierno y con los avances y aciertos de su grupo mayoritario en la Legislatura local, donde la operación política tendría que haberle permitido, por ejemplo, remover al fiscal general Jorge Winckler.

Se esperaría que esto último fuera relativamente fácil, pues el coordinador de la bancada morenista Gómez Cazarín tendría que haber sumado a sus aliados.

La realidad política que vive el grupo que gobierna quedó concretamente evidenciada con lo ocurrido ayer, cuando finalmente Jorge Winckler volvió a dibujar una sonrisa en la cara al enterarse que los morenos no pudieron reunirlos 34 votos que se requerían para aprobar su remoción.

Es más, la expresión de alegría se le amplió cuando los diputados Nahúm Álvarez Pellico, José Magdaleno Rosales Torres y Jessica Ramírez Cisneros decidieron separarse del grupo coordinado por Juan Javier y poner a Morena en aprietos, pues se redujo a 24 el número de la bancada.

Y a propósito de la carrera gubernamental, hace unos días leí en la columna Hora Cero que el grupo el senador Ricardo Ahued impulsa al exalcalde de Perote, Paul Martínez Marié, para que ocupe la Delegación Regional del IMSS en Veracruz norte, con sede en Xalapa.

Una versión es que el senador Ahued vendría a poner orden en la institución, pero al dar a conocer detalles del vínculo del legislador con el exmunícipe peroteño, se entiende el contexto político de lo que podría ocurrir.

Paul Martínez antes fue priista y después panista con Miguel Ángel YunesLinares y está ligado con Juan Manuel Velázquez Yunes, quien es jefe de asesores del senador y está casado con Faride Oliva Ahued, sobrina del legislador.

De acuerdo con lo que narra José Luis Romero,Juan Manuel estaría aconsejando a Ahued para que impulse a Paul Martínez como delegado del IMSS en Veracruz.

Recuerda asimismo el columnista que Martínez Marié tuvo cierta cercanía con José Francisco Yunes Zorrilla y que después se distanció de él por adherirse al proyecto político de Miguel Ángel YunesLinares.

Y apunta que en Perote no recuerdan a Paul dela mejor manera, pues en 2016 dejó a media la alcaldía que encabezaba para sumarse al equipo del entonces gobernador Miguel Ángel Yunes.

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