Llegó la hora para Jorge Winckler

Filiberto Vargas Rodríguez
Punto de Vista

Llegó la hora para Jorge Winckler

Prefacio.
Datos que se han manejado en estos días sobre el desempeño del PRI durante la gestión de Enrique Peña Nieto: Durante su gobierno perdió 14 gubernaturas, la mayoría de legisladores en el Congreso de la Unión, y también en varias cámaras locales. En 2012 controlaba 21 estados y 51% de la lista nominal. Ahora gobierna 12 entidades y 34% del electorado. *** Los únicos territorios que pudo arrebatar a la oposición fueron Sonora al PAN, Guerrero al PRD, Sinaloa a la alianza PAN-PRD, y Oaxaca a la misma coalición. Perdió Tabasco, Michoacán, Nuevo León, Querétaro, Aguascalientes, Durango, Chihuahua, Quintana Roo, Tamaulipas, Veracruz, Nayarit, Jalisco, Chiapas y Yucatán. *** Ni siquiera es fuerte ya en el Estado de México, donde solo ganó 23 de 125 alcaldías. En el Congreso estatal apenas obtuvo una diputación por mayoría relativa. *** Tras 80 años de hegemonía, perdió el control de Hidalgo, donde Morena arrasó con el Congreso local y las principales ciudades, como Pachuca. *** En el Congreso de la Unión, en 2012, ganó la mayoría, con una bancada de 204 diputados y 48 senadores. Ahora solo tendrá 45 diputados y 13 senadores. *** En Veracruz el desplome del partido tricolor es del mismo tamaño. A eso hay que agregar que el Comité Estatal perderá un gigantesco porcentaje de sus prerrogativas, y no ha terminado de pagar la multa que le fue impuesta por irregularidades detectadas durante la campaña de Héctor Yunes Landa, en el 2016. *** En los próximos días reaparecerá Américo Zúñiga y lo más probable es que lo haga para presentar su renuncia. *** ¿Quién será el valiente que se comprometa a rescatar el otrora partido mayoritario?
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El primero en la mira de Morena en Veracruz se llama Jorge Winckler Ortiz.
Licenciado en Derecho con una maestría en Derecho Procesal Penal y otra en Derecho Corporativo, el joven abogado, oriundo de Oaxaca se enfrenta a la disyuntiva de sostenerse en el cargo, respaldado en lo que establece la Constitución local (que debe durar nueve años) o presentar su renuncia, frente a la eventualidad de que sea sometido a juicio político y procesado penalmente.
La actuación de Jorge Winckler en la Fiscalía General del Estado confirmó lo que ya se había detectado desde que ocupó ese cargo Luis Ángel Bravo Contreras: Que no basta con que la Ley y la Constitución local le otorguen autonomía a ese organismo; si el proceso de selección de su titular se vicia por la intervención o influencia del gobernador en turno, todo lo demás es letra muerta.
Jorge Winckler es, quizá, el más fiel lacayo de Miguel Ángel Yunes Linares, como en su momento lo fue Luis Ángel Bravo de Javier Duarte. Esa es una más de las coincidencias de ambos gobiernos.
Razones para retirar del cargo a Jorge Winckler sobran, pero por su perseverancia, por la seriedad con la que asumen estos temas, los señalamientos de los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas resultan lapidarios.
Esta semana Lucía Díaz Genao, del Colectivo Solecito Veracruz, dio a conocer que hay en Veracruz cerca de dos mil nuevos casos de desapariciones, todas registradas durante la gestión de Miguel Ángel Yunes Linares.
La activista denunció, además, que el Fiscal General del Estado, Jorge Winckler, abandonó la búsqueda, discriminó y revictimizó a los familiares de los desaparecidos.
Su gestión fue –dijo- con fines estrictamente políticos. Puso un ejemplo muy evidente: En el proceso de búsqueda de sus familiares, los colectivos han documentado graves irregularidades de la Fiscalía del Estado, pero también de ese mismo órgano cuando era Procuraduría de Justicia. Y señalan como otro de los responsables, a Felipe Amadeo Flores Espinosa.
“Sabemos que hay gente a la que (Jorge Winckler) no investigó porque se asoció con temas políticos, como Amadeo Flores, que se asoció a la campaña de Yunes (Márquez, el hijo del gobernador) y Amadeo es tan culpable como Luis Ángel Bravo”, denunció la señora Lucía Díaz.
El expediente ya está listo, aunque cada día se le agregan nuevos elementos.
La aplicación de una justicia selectiva para favorecer a su jefe Miguel Ángel Yunes Linares, el inusitado crecimiento de su fortuna personal, la falsificación de pruebas y testimonios con el fin de perjudicar a los “enemigos del patrón” (ahí está el caso de Flavino Ríos), la negociación ilegal de prebendas para sujetos procesados, conm el fin de que imputaran a actores políticos de la entidad, son apenas algunas de las razones por las que Jorge Winckler Ortiz, el “fiscal-carnal” de Yunes Linares, habrá de terminar en una celda de Pacho Viejo.
El que a hierro mata…
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Epílogo.
Se equivoca el investigador de la UV, el maestro Leopoldo Alafita Méndez. Dos años de gobierno sí son suficientes para dar resultados. Miguel Ángel Yunes Linares ya lo comprobó. En menos de ese tiempo ha logrado rebasar cifras conseguidas por Javier Duarte y que se creían insuperables, como el número de homicidios, la incidencia delictiva, la percepción de inseguridad, el secuestro, la extorsión y los asaltos a negocios, por mencionar algunos. *** Cinthya Lobato sabe de lo que habla. Estuvo ahí adentro y conoce muy bien al gobernador y a sus colaboradores. La legisladora local, ahora independiente, advierte que el gobernador está presionando y amenazando a los diputados para que respalden sus propuestas para la Fiscalía Anticorrupción y las 12 magistraturas vacantes. “No puedo decir cuántos son con precisión (los diputados que han sido amenazados); sé que hay algunos que lo externan y hay algunos otros que no, pero sí son varios”, señaló. Cinthya Lobato lo sabe muy bien. Ella misma lo ha vivido. Su familia política lo está padeciendo. Esas son las formas de nuestro gobernador. *** Por lo pronto este lunes fracasó el intento de la Comisión de Procuración de Justicia de emitir el dictamen con la terna para la Fiscalía Anticorrupción. Los legisladores de Morena, PRI y Juntos por Veracruz se oponen a que ese tema sea votado en el actual Congreso.
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