¡Ya no queremos noticias!

¡Gooool! escucho el grito, esperando que sea del Tiburón, sin embargo es del Atlas, un pase de Madueña hace que Milton Caraglio ponga en ventaja al local. Así es, veo fútbol mientras empiezo a escribir esta columna. Me gusta el fútbol. Cuando el hombre lo descubrió pensó que era porque me gustaba ver las piernas de los jugadores. La verdad es que no, me gusta el fútbol desde hace años y prefiero ver a los directores técnicos dando instrucciones a sus jugadores y planteando sus estrategias. Incluso alguna vez fui portera en mi época estudiantil. Mis muñecas aún lo recuerdan… están sentidas por no usar guantes.

Estoy esperando que termine el partido para ver al menos un capítulo de la tercera temporada de Club de Cuervos, que acaba de iniciar por Netflix y de la cual soy fan.

¿Por qué no veo noticias? me pregunto. En este mismo horario están las noticias estelares de los dos principales canales abiertos, y también podría encontrar otros noticieros en televisión de paga o en internet. ¿Será porque es viernes? Confieso que me gusta oír noticias hasta cuando me baño.

El hombre le cambió… estaba viendo el noticiario Nocturno de RTV, con Ángel Viveros y Adriana Sánchez. ¡Carajo! Digo Caraglio mete otro gol al Tiburón y toma ventaja sin hacer un gran partido.

Pero ¿Por qué le platico de fútbol y noticias? Porque un reciente informe de Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford indica que la población prefiere el entretenimiento de las aplicaciones como Netflix y Spotify al pago de noticias digitales.

Kantar Media es la compañía que realizó el estudio en cuatro países: Reino Unido, Estados Unidos, Finlandia y España llegando a la conclusión de que muchos consumidores estarían dispuestos a pagar por las noticias en línea, pero las abundantes noticias gratuitas los desincentivan.

Estoy segura que si la encuesta se aplicara en México, tendríamos los mismos resultados. En México no pagamos por las noticias, y los que lo hacen, generalmente son un grupo reducido entre los que destacan políticos y los mismos medios de comunicación.

Con las redes sociales se comparten hasta las ediciones completas en línea de revistas y periódicos. O más fácil, se hacen síntesis que integran diversos periódicos locales y nacionales.

Esa es una buena razón para no pagar una suscripción digital, aparte de que es verdad, podemos encontrar noticias más fácilmente en las redes sociales.

Pero independientemente de ello, los mexicanos tenemos una gran animadversión a los noticieros, creemos que todos están comprados por el gobierno en turno, especialmente las televisoras y los grandes periódicos. Y no estamos tan perdidos si vemos los grandes montos que pagan los gobiernos por convenios de publicidad en donde hasta los gobernantes más corruptos son alabados, dependiendo el importe de la transacción. La publicidad no es mala; lo malo es que el monto influya en el contenido.

En Veracruz lo vivimos con los sexenios de Fidel Herrera y Javier Duarte. Las noticias de alabanzas eran increíbles para los ciudadanos comunes y corrientes como usted y como yo. Y digo lo vivimos, porque actualmente ya no es así, al contrario.

¿Por qué no vemos noticias? Me atrevo a escribir que muchos no las escuchan porque la política les ha hartado, más bien diría yo, se han cansado del discurso de los políticos, siempre el mismo, siempre prometiendo lo que no van a cumplir.

“No quiero agobiarme, prefiero divertirme”, dicen también los que no las escuchan.

Terminó el partido… pierde el Tiburón

¿Es noticia? Muchos dirían que no: siempre pierden…

Creo que hemos dejado de escuchar noticias… porque ya dejaron de serlo, para nuestros ojos y para nuestros oídos…

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