ESO DE que los panistas reciban como regalo jugosas Notarías Públicas de parte de gobernadores priistas, no es tan nuevo ni tan inusual como le gustaría creer al espíritu de Manuel Gómez Morin.

El Universal

TEMPLO MAYOR | F. Bartolomé

ESO DE que los panistas reciban como regalo jugosas Notarías Públicas de parte de gobernadores priistas, no es tan nuevo ni tan inusual como le gustaría creer al espíritu de Manuel Gómez Morin.

ASÍ COMO la hija de Francisco Gárate recibió su fiat por cortesía de Eruviel Ávila, lo mismo ocurrió con la esposa de Ulises Ramírez, uno de los principales líderes del panismo mexiquense y cuyo apoyo a la campaña de Josefina Vázquez Mota siempre estuvo en duda.

PERO mientras a Gárate el regalito le costó el cargo como representante del PAN ante el Instituto Nacional Electoral y a Ramírez le podría costar su postulación al Senado el próximo año; otros hacen como que no se acuerdan que cuando Enrique Peña Nieto era gobernador, también hizo notario a un panista. Fue a José Manuel Gómez del Campo Gurza… hermano de la senadora Mariana Gómez del Campo y, ¡ouch!, primo de Margarita Zavala.

LA COSA está en que mientras todos los partidos le sigan entrando a la tómbola de notarías, esas representaciones sociales seguirán siendo pensiones de lujo y moneda para el pago de favores.

¡QUÉ QUEMÓN se dio el potosino Juan Manuel Carreras! El gobierno del priista quiso colgarse la medalla por la captura de “El Santander”, capo del Cártel del Noreste que operaba en San Luis. Pero resulta que, en realidad, quienes lo detuvieron fueron… ¡los gringos!.

FUERON los agentes de ICE los que le marcaron el alto al capo cuando quería entrar a Estados Unidos como cualquier turista. Ellos lo devolvieron a México y posteriormente fue entregado al gobierno de San Luis Potosí. Es decir, la administración de Carreras no lo capturó, ¡se lo capturaron!.

DE CARA a la elección de gobernador en Guanajuato el próximo año, el senador priista Miguel Ángel Chico ya comenzó a moverse para que en el PRI lo vean como opción para candidato.

PRESENTÓ un análisis durito de la situación en su estado, que calificó como “catástrofe social” tras 28 años de gobiernos panistas en la entidad. El priista destacó como el principal problema el de la inseguridad, al ubicarse en el primer lugar nacional en homicidios.

DEL OTRO lado de la contienda interna del tricolor está el también senador Gerardo Sánchez García, de la CNC, quien anda abiertamente en campaña y busca que los suyos controlen la definición de la candidatura.

DE AHÍ que no le gustó que la dirigencia de Enrique Ochoa enviara a Graciela Ortiz como delegada del CEN y, sobre todo, como réferi de este agarrón en la tierra donde la vida no vale nada.